Hey Jude

He aquí por fin una película digna de estudio. Sí, y no por parte de la perfección de su engranaje o la calculada puesta en escena que describe milagrosamente el matemático guión que contiene una idea extraordinaria, sino por ser un producto que está prefabricado desde su cartel hasta su duración, pasando por todos los departamentos que engloba la realización de una película anteponiendo los criterios más directos y banales en cuanto a la simplista idea que se nos intenta colar frente a una más pausada reflexión que podría dar de si un tema que explotado inteligentemente daría como resultado...una película diametralmente opuesta a la que nos ocupa.

Sin conocer la película original que sirvió de inspiración a esta nueva versión, el nuevo Alfie no es un traslado moderno del british Michael Caine y sus andanzas en el Londres de los 60, sino un robo de personalidad y nombre para realizar un tipo totalmente diferente en estética, intenciones y lo que es más peligroso aún, ideología que la original. Y es que esta nueva versión no es una revisión al uso, es una interesada revalorización de ciertos elementos que poseía el Alfie original para transformarlos en una versión edulcorada, políticamente correcta y moralizante de lo que encarnaba el macho seductor de los años 60. Dicho vulgarmente, el protagonista de hoy es un metrosexual más acorde con los tiempos que corren, eso sí, rebelde porque fuma (pero es europeo, que más da) y super fashion ya que va montado en una vespa en medio de Manhattan sin casco y jamás le para la policía además de no despeinársele uno solo de los cabellos de su tan estudiada cabellera.

Así pues, el nuevo Alfie no es más que un torrente de vacía y preocupante fachada que desprende un tufillo conservador y moralista pretendidamente aleccionador acerca de las relaciones sentimentales entre hombres y mujeres. El problema mayor que contiene la película es la continua pérdida de identidad que ésta experimenta. Me explico, mientras que no hay nada malo en describir las andanzas de un seductor nato, un macho cabrío digno de pieza de museo al que no se le resiste ninguna mujer, resulta incluso interesante observar y explicar el devenir de tamaño héroe masculino. El problema viene dado por los tiempos que corren y la falta de valentía que impera en el actual cine norteamericano. De igual modo que en la reciente Hitch, la película se hace insoportable a medida que vamos dejando atrás esas hazañas de nuestro hercúleo protagonista para mostrarnos el inevitablemente brusco cambio (camuflado de evolución) de actitud en el personaje donde se da cuenta que ¡oh milagro, las mujeres también piensan y no son objetos!, para pasar al posterior estado del "qué capullo he sido y por mi culpa lo he perdido todo" rematado con la moraleja póstuma de conseguir la mujer ideal que va asociada al significado más puro de la palabra felicidad. Es decir sólo puedes ser feliz si consigues a tu mujer y la conservas, sino serás un amargado para toda tu vida, mffff, interesante y complejo si señor.

Pero claro no se pueden pedir peras al olmo cuando una película que trata sobre una persona y cuyo título es el nombre del protagonista, tiene un personaje principal que es de risa. Si lo miras bien, Alfie sí que es un tío simpático y buena gente, un ganador de esos, pero siendo serios, es un memo inculto, gilipollas (perdón por el vocabulario) e irreal la facilidad con la que se trajela a las mejores hembras del planeta, desmesurada y exagerada sin duda alguna su personalidad para reflejar algo que amparado en esa irrealidad se ahoga bajo sus propias armas. Todo eso queda patente al descubrirse su filosofía barata y de postín en la que el protagonista se plantea cambiar de vida únicamente cuando deja a una chica embarazada...

Y por si esto fuera poco, toda esta capa de superficialidad viene acompañada de un estilo visual totalmente acorde con lo que nos cuenta en un acierto que si bien va en paralelo con la calidad del largometraje y sus ideas, ésta misma afirmación no delata el gran trabajo de puesta en escena. Charles Shyer, director de otras lindezas como aquella por suerte lejana Me gustan los líos con Julia Roberts y Nick Nolte, opta por un estilo atractivo y moderno, tan atrayente como vacío y gratuito.

Los fáciles recursos de los congelados, montaje sincopado se repiten abusivamente y sin control llegando a exasperar las lecciones moralizantes que cada cinco minutos Alfie lanza al público mirando directamente a cámara, cosa que hace confundir más aún su supuesta veracidad y resta credibilidad a la posible fábula que se nos podría estar contando. Y es que todo lo que rezuma la película es cargante ya que todas las localizaciones son fastuosas y super modernas, los ambientes que frecuenta el protagonista así como su piso son de lo más "cool", Manhattan parece el jardín del edén y todas las mujeres que aparecen en escena son despampanantes, no aparece ningún cardo durante toda la duración, por no hablar de las irrisorias dudas morales del propio Alfie.

Pero no todo está perdido, por suerte la película cuenta con la presencia de Jude Law, que como dijo Sean Penn en la reciente entrega de los oscars, es un gran actor y aquí lo vuelve a demostrar. Law es capaz de cargar con todo el peso de la función apareciendo en el 90% de los planos mostrando de nuevo el gran carisma que tiene y la clase que posee. Es una lástima que un actor por mucho que se esfuerce y de la cara (nunca mejor dicho) vea su trabajo recompensado en este pastiche que en más de una ocasión durante su visionado dan ganas de llevarse las manos a la cabeza de la vergüenza que siente un personaje masculino ante tamaño espectáculo.

Por Emilio Mtez.-Borso
cartel
E.E.U.U. 2004. T.O.: Alfie. Dirección: Charles Shyer. Guión: Charles Shyer y Elaine Pope basado en la obra y guión de Bill Naughton. Producción: Charles Shyer y Elaine Pope. Fotografía: Ashley Rowe. Música: John Powell, Dave stewart &Mick Jagger. Montaje: Padraic McKinley. Dirección Artística: Sophie Becher. Duración: 103 min. Intérpretes: Jude Law (Alfie), Marisa Tomei (Julie), Omar Epps (Marlon), Nia Long (Lonette), Sienna Miller (Nikki), Susan Sarandon (Liz)